no entrabas
en mis planes
Anna García

Sinopsis:
Livy. 35 años. Divorciada. Hija pre-adolescente rebelde. Hijo sordo de nacimiento. Nuevo trabajo. Nueva casa. Nueva ciudad. Su vida es lo suficientemente complicada como para enredarse en una relación.
Aaron. 37 años. Soltero. Teniente de policía del SWAT de Nueva York. Mujeriego empedernido. Acostumbrado a liarse con quien quiere y donde quiere. Tiene la vida que quiere y no está dispuesto a complicársela con una relación seria.
Sus vidas se cruzan una noche en una discoteca. Un encuentro casual en los baños que acabará volviéndose algo más íntimo en el almacén del local. Ninguno de los dos busca nada más, así que, aunque la química es innegable, se despiden sin lanzarse promesas que no están dispuestos a cumplir. Pero el destino quiere que se vuelvan a encontrar, más pronto de lo que ellos se imaginan, y con más asiduidad de la que su poder de autocontrol puede soportar.
Aaron no entraba en los planes de Livy. Livy no entraba en los planes de Chris. Chris no entraba en los planes de Max. Max no entraba en los planes de Bono. Bono no entraba en los planes de Lexy. Lexy no entraba en los planes de Aaron...
¿Se enfrentará Livy a sus miedos y se convencerá de que puede ser de nuevo feliz al lado de alguien? ¿Será Aaron capaz de renunciar a su vida sin preocupaciones para sumergirse en una relación algo complicada? ¿Serán capaces de hacer encajar todas las piezas y amoldarse los unos a los otros? ¿Serán Aaron y Livy capaces de luchar por su felicidad a pesar de que su relación no entrara en sus planes?
Mi opinión:
Livy , una mujer divorciada con dos hijos y un nuevo trabajo en una nueva ciudad, Aaron, un soltero empedernido, sin responsabilidades y sin ganas de ellas, coinciden una noche de fiesta y terminan en el baño de la discoteca. Lo que no sabían era que una aventura de una noche se iba a convertir en algo más.
Lo que tampoco podían imaginarse es que Livy seria la nueva jefa de Aaron en los Swats de Nueva York, la situación entre ellos es tensa, por que no pueden evitar sentirse atraídos el uno por el otro.
Sin poder evitarlo se van acercando cada día más, e involucrándose en la vida y en la familia del otro, con los dos hijos de Livy, Max de 4 años y sordo de nacimiento y Lexi de 12, algo mimada y problemática. En esto Aaron descubre que tiene un hijo de 15 años, del que desconocía su existencia.
Todos estos motivos hacen que la relación entre los protagonistas no se desarrolle como ellos quieren y pasen por una serie de altibajos.
La novela está escrita en tercera persona, unas veces desde la perspectiva de Aaron y otras de la de Livy, eso me gustó por que conoces los sentimientos de los protagonistas y puedes conocerlos un poco mejor.
El libro empezó muy bien, la historia me gustaba, la tensión entre los protagonistas era entretenida, pero hacia la mitad del libro se convirtió en algo pesado de leer. Creo que le dan demasiadas vueltas a las mismas cosas, lo que hace que sea algo aburrido y cueste seguir leyendo.